Qué debe tener la web de una clínica
El paciente compara antes de pedir cita y busca confianza. No quiere eslóganes: quiere saber quién le va a atender, qué le van a hacer y cómo llegar.
- Una sección por tratamiento o especialidad. La gente busca cosas concretas («fisioterapia de suelo pélvico», «ortodoncia invisible») y una página que lo explique bien responde a esa búsqueda.
- El equipo con nombre, titulación y número de colegiado. Es lo que más confianza da.
- El número de registro sanitario del centro visible: la normativa de publicidad sanitaria lo exige y además tranquiliza.
- Pedir cita fácil: teléfono, WhatsApp o un formulario breve.
- Datos prácticos: seguros o mutuas con los que trabajas, precio de la primera visita si lo tienes, accesibilidad y aparcamiento.
Errores típicos en webs de clínicas
- Prometer resultados («sin dolor garantizado», «resultados en una sesión»): la publicidad sanitaria no lo permite y resta credibilidad.
- Fotos de antes y después sin el consentimiento por escrito del paciente.
- Formularios que piden síntomas o historial: son datos de salud y no hacen falta para dar una cita. Con nombre, teléfono y un motivo breve basta.
- Textos copiados de otras clínicas, que Google detecta y el paciente también.
- No decir quién atiende: una web sin caras ni nombres genera desconfianza.
El plan que suele encajar
Para la mayoría de clínicas, la Negocio (490 € + IVA): hasta 5 secciones (por ejemplo inicio, tratamientos, equipo, la clínica y contacto), formulario de cita que te llega al email y a una hoja de cálculo, galería de las instalaciones, posicionamiento en Google local y textos redactados por mí, que tú revisas antes de publicar. Lista en 2 semanas desde que tengo tu información. Si eres un profesional con una consulta sencilla, la Express (149 € + IVA) puede ser suficiente. Si atiendes a pacientes extranjeros, cada idioma adicional son 90 €.
Tu dominio va a tu nombre y la web es tuya: si un día cambias de proveedor, te la entrego. Lo tienes por escrito en las condiciones.